La psicoterapia infantil trata de promover y fomentar una experiencia emocional, el pensamiento propio y la construcción de las bases de la personalidad. El dibujo y el juego son dos de las herramientas principales en este espacio ya que son el canal por el cual los niños y niñas suelen comunicar y expresar aquello que les sucede, les inquieta o simplemente, aquello que no pueden expresar con palabras todavía.
El psicoterapeuta observará cada caso en particular y la psicoterapia se realizará en base a la situación y/o problema de cada niño/a.
Pese a que cada niño/a es único/a, suelen existir diferentes dificultades o situaciones que podemos reconocer bajo los siguientes títulos:
Situaciones difíciles de manejar por ira o rabia excesiva y/o descontrolada
Celos
Miedos
Separaciones y/o divorcios de los padres
Ansiedad de separación, ansiedad frente a otros sucesos, tics
Problemas con el control de esfínteres
Problemas de alimentación
Comportamiento perturbador y/o disruptivo
Problemas de sueño
Baja autoestima
Mutismo, bloqueos e inhibiciones
Movimientos estereotipados
Duelos y pérdidas
Dependiendo de cada caso, se valorará si la psicoterapia tiene que ser solo con el niño/a y el psicoterapeuta o bien, si los padres también tendrán que asistir. Es frecuente que cuando son pequeños, sea importante la presencia de los progenitores.